Currículum Británico

En un mundo en constante cambio, debemos educar a nuestros hijos para el futuro y no para el pasado. Es por ello que el sistema educativo británico, que permite a las escuelas adaptar sus programas a las necesidades específicas de sus alumnos, es utilizado por las mejores escuelas internacionales de todo el mundo, las cuales están sujetas a un riguroso sistema de inspección, a fin de garantizar la calidad requerida.

La educación británica le proporciona al estudiante una educación para la vida; una base sólida de habilidades básicas como idiomas, matemáticas, tecnología, ciencias, lógica, pensamiento creativo, resolución de problemas, ética y valores personales, investigación independiente y salud. El niño/a no es un receptor pasivo de conocimiento, sino un participante activo en la adquisición de nuevas habilidades y conocimientos, a través de su participación personal en su propia educación.

Los maestros británicos están capacitados para personalizar su enseñanza, con el fin de que ningún niño/a trabaje a un nivel que sea demasiado difícil o demasiado fácil para él. Esto le permite a cada niño/a florecer a su propio ritmo e incrementar la confianza en sus propias capacidades. Es muy importante para las escuelas británicas que los niños/as sean motivados a través de refuerzos positivos, al igual que un niño/a con autoestima y guía responsable, quien siempre logrará el éxito en la vida. Gracias a una interesante variedad de cursos para elegir, los estudiantes preuniversitarios rara vez se encuentran estudiando materias en las que no tienen ningún interés.

Los títulos británicos se aceptan para acceder a las universidades en todo el mundo, y les ayudan a ser aceptados en las mejores. Al estudiar en inglés, los niños/as que no son hablantes nativos de inglés se vuelven genuinamente bilingües, con un conocimiento profundo del idioma inglés. Con su prestigio mundial, una educación británica abre las puertas a los niños/as y los encamina hacia el éxito en la vida.